Secciones

martes, 9 de septiembre de 2014

Demonios

 Diablo
El diablo o demonio es un ser sobrenatural maligno, adversario de Dios y tentador de los hombres. Se cree que es la figura del Dios pagano de los brujos, asimilada a Satán. La leyenda de Satán o Satanás cuenta que un ángel muy hermosos y el más inteligente de todos fue desterrado del cielo por culpa de su soberbia y orgullo, uno de los siete pecados capitales. Junto con él fueron también desterrados otros ángeles que, como él, se rebelaron ante Dios. Es así que Dios lo da a conocer ante el hombre como el Caído, provocando la ira de Satán , otro de los pecados capitales. Satán se transformó en una figura horrible, con aspecto de animal, bajo  la cual se esconde un ser maléfico.


 Ángel caído
Entre los ángeles y demonios no hay diferencia de naturaleza, tienen el mismo origen. Los demonios son simplemente ángeles rebeldes caídos, que en vez de obedecer a Dios, obedecen a Satán (El Príncipe de las Tinieblas). Dios creó a todos los ángeles y a las demás criaturas, mientras que Satanás no ha creado demonios.
Los demonios puesto bajo las órdenes de Satán, están en todas partes, son legiones, no están solo sobre la tierra, sino también en el fuego, en el aire. El mundo presente está saturado de demonios.El diablo se esfuerza por tentar a los pecadores, a los santos y especialmente al propio Dios, a veces tiene éxito y otras veces fracasa. Existen varios tipos de demonios:


Súcubo
- Los demonios súcubos: que no necesitan mostrarse agresivos y, además, rehúyen los conflictos. Prefieren usar su capacidad de persuasión y don de gentes para conseguir sus propósitos. Además, en caso de necesidad, no dudarán en adoptar el papel de víctima o de damisela en apuros. Incluso pueden enredar y poner a unos en contra de otros por simple diversión.
Una vez tienen elegido al mortal procuran alejarse con él de la multitud, y entonces usan su capacidad de sugestión, muy parecida a la de los vampiros, para hacerle creer prácticamente cualquier cosa que deseen. Cuando la víctima entra en ese estado hipnótico pasa a ser atacada por el súcubo, que consume la energía de la víctima mientras mantienen relaciones sexuales. Estos demonios se nutren de la energía vital del mortal, energía que también les permite mantener ese aspecto joven y encantador. Tras el estado de inconsciencia, las víctimas pasan a un sueño profundo del que suelen despertar agotadas, deprimidas y con la sensación de haber vivido una horrible pesadilla, aunque si el súcubo se excede extrayendo energía es posible que no consigan despertar y acaben muriendo.
Algo que divierte mucho a estos demonios súcubos es atacar a hombres virtuosos o que han hecho voto de castidad. Les encanta atormentarlos al despertar del sueño con recuerdos de orgías y perversiones que los hacen sentir muy avergonzados.

Aunque no es habitual, en ciertas ocasiones los súcubos muestran su verdadero aspecto mientras mantienen relaciones con sus víctimas. Los ojos de serpiente, los colmillos, las alas de murciélago y la cola son un “extra” de martirio del que disfrutan cuando su víctima no les gusta especialmente.
Íncubo
- El demonio íncubo es la contrapartida masculina del súcubo. Un hombre joven, muy atractivo y fuerte que seduce y atrae generalmente a mujeres, a las que atormenta de la misma manera que suelen hacerlo los súcubos. Los íncubos son descendientes de ángeles caídos que han degenerado en succionadores energéticos. Aunque también se dice que, en realidad, los íncubos y los súcubos son el mismo tipo de demonio, que adopta la forma de hombre o mujer según los gustos de su víctima. Suelen acercarse a todo tipo de mujeres; mayores o jóvenes, casadas, solteras o viudas, aunque comparten con los súcubos su debilidad por las mujeres religiosas y de férrea moral, sobre todo las novicias. Disfrutan sabiendo el dolor y la vergüenza que causarán a sus víctimas al despertar de su espantoso sueño. Muchas de estas mujeres pueden incluso quedar embarazadas. Cuando esto ocurre existe la posibilidad de que el bebé nacido sea un engendro a disposición de las fuerzas del mal, o un poderoso humano mágico que se decline por hacer el bien. 

Los súcubos e íncubos tienen la capacidad de realizar un encantamiento en el lugar donde se produce el ataque sexual, generalmente, en la cama de la víctima, de manera que cada vez que ésta descansa sobre dicha cama se drena parte de su energía, que pasa directamente al demonio aunque esté lejos del lugar.
Este poderoso hechizo puede acabar con la vida del mortal mientras que hace más fuerte al demonio. Así, cuantas más víctimas consiga, más poderoso se vuelve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, deja aquí tu comentario

Procura que tus comentarios estén relacionados con la entrada. Comenta con tu nombre y no pongas enlaces en tu comentario. Intenta también respetar a los demás lectores. Los comentarios off topic, promocionales, ofensivos o ilegales serán borrados inmediatamente.