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jueves, 23 de septiembre de 2021

Reseña #47 - Dark Tournament - Elisa S. Amore


La saga Touched, traducida del italiano, con gran éxito, al español y al inglés, representó un verdadero fenómeno mediático, tanto que despertó el interés de una importante editorial como Nord. Los cuatro volúmenes de su primera historia, la de Evan y Gemma, podrían mostrar abiertamente lo que la autora ha conseguido hacer: crear una historia fresca y apasionada, llena de acción y romance. Una fuerte caracterización de los personajes secundarios nos permitió a los lectores encariñarnos con ellos también, así que mientras esperábamos una novela sobre Simon y Ginebra, Elisa escribió una trilogía spin-off sobre la historia de Drake y Stella.


Drake, al igual que sus hermanos Evan y Simon, es un submundo, un hijo de Eva: Ángeles de la Muerte cuyo trabajo es transportar almas al Edén, el paraíso. No se trata de un simple pasaje sino de una elección: cuando un alma pierde la vida también hay una Bruja que la espera, dispuesta a prometer cualquier tipo de bien para garantizar el lugar de esa alma en el infierno.

Antes que nada, debéis saber que no es necesario haber leído la saga Touched para entender esta historia, pero os sugiero que lo hagáis igualmente, no sólo porque lo merece sino también para entender todas las referencias y porque al menos ya conocéis un poco a los protagonistas y el mundo del infierno, que apareció por primera vez en el cuarto volumen.

Otro punto a tener en cuenta es que, a diferencia de los primeros volúmenes de la saga principal, esta trilogía no es Young Adult, ya que los protagonistas son un poco más mayores que los adolescentes, en general,  y la escritura de la autora es mucho más sensual que el YA al que estamos acostumbrad@s.

Drake apareció por primera vez en Touched (La caricia del destino), mientras que Stella lo hizo en el cuarto libro, Expiation (El susurro de la muerte). En Torneo Oscuro (Dark Tournament), ambos se reencuentran en el Inframundo y tendrán que afrontar una serie de aventuras para sobrevivir. Pues sí, el Inframundo, el Infierno,… ese es el lugar donde Drake terminó tratando de ayudar a sus amigos. Drake sobrevive como puede en las garras de una de las brujas más crueles del Infierno que lo ha reclamado, Kreesha. Sometido pero no servil a la voluntad de Kreesha, lucha por ella en el Opalion, un torneo a muerte en el que se baten a duelo los campeones de las brujas. De hecho, el infierno creado por la autora es un lugar oscuro y macabro, gobernado por diez brujas cuyo pasatiempo favorito es desafiarse entre sí. La competitividad lo es todo para ellas y han hecho del infierno un auténtico campo de batalla, su lugar favorito para ejercer su poder, a base de hechizos, encantos y sádicos juegos.

Antes de ser asesinado y acabar en el Infierno, Drake era un Ángel de la Muerte en la Tierra, un submundo, pero tras perder a su amada Stella, se convierte en una especie de verdugo. Drake es el habitual fanfarrón loco, simpático, fascinante, inolvidable y con una personalidad arrolladora al que no le basta con acompañar a las almas al más allá sino que se asegura de que tengan un paso agradable, un amante empedernido pero leal a Stella y sus amigos, dispuesto a darlo todo. Un personaje que ya había aprendido a apreciar con la primera serie y que he vuelto a redescubrir en esta nueva trilogía. Ahora, en su nuevo y detestable hogar, odia pretender ser complaciente. Sin embargo, vivir en el castillo es mejor que vivir fuera, en el terrorífico desierto, donde los peligros son innumerables y desconocidos. Su mente, sin embargo, no puede evitar escapar de allí y volver a recorrer su pasado, llegando a acunar el recuerdo de su prometida Stella, trágicamente perdida. 

















Cuando Drake descubre, por casualidad, que Stella, la única mujer a la que ha amado, se encuentra allí mismo, en el infierno -y no en el Edén, como esperaba-, decide escapar del Castillo para ir a buscarla, porque ya la ha perdido una vez, pero no volverá a hacerlo. Esta vez, está más decidido que nunca a salvarla. Enfrentarse al bosque no será fácil, pero le empuja la fuerza del amor, el deseo de encontrar a la mujer que ama. Y cuando lo haga, después de arriesgar su vida de muchas maneras, tendrá que enfrentarse a una revelación que nunca esperó, porque resulta que Stella no es la misma Stella que él recuerda. Y ahora voy a deshacerme en halagos y alabanzas hacia este otro maravilloso personaje, porque lo que me ha encantado de ella es que, a pesar de conservar la humanidad y la bondad que poseía en vida, ha conseguido atravesar el infierno por sí misma, enfrentándose a miedos y peligros y convirtiéndose en una guerrera valiente, astuta, poderosa y respetada. El infierno la forjó y, al final, salió ganadora, una reina. Tiene un carácter fuerte, se enfrenta a todo tipo de amenazas y se enfrenta a ese descarado de Drake. Así que sería una soberana ridiculez decir que no me ha encantado como personaje, porque me ha fascinado, la verdad. Por otro lado, hay pocos capítulos desde su punto de vista, sobre todo seguimos el de Drake, cuya garra emerge, página tras página, y en los últimos capítulos demuestra ser astuto y valiente como pocos. Por supuesto, lo que le mantiene vivo es siempre el deseo de salvar a Stella, de sacarla del infierno, de volver a empezar con ella, pero la bruja que le ha subyugado no es de la misma opinión y entre trucos y hechizos, le llevará a enfrentarse a un último y terrorífico reto, al que está dedicada la segunda parte de la novela.

En definitiva, Elisa S. Amore nos catapulta en una increíble historia de acción y romance, impregnada de aventura. Una historia que he leído con avidez, absorbida por la imaginación exquisita de su autora, sus ingeniosas ideas y la forma en que orquestó todo el torneo final, en el que o ganas o mueres. Tres niveles de juego, nueve campeones enfrentados, escenarios virtuales que se confunden con la realidad, criaturas aterradoras y diabólicas, ilusiones, acertijos,... La novela nunca cae en un ritmo lento sino que siempre está bien equilibrada y se puede devorar, literalmente, en pocas horas.

Elisa, como siempre, consigue crear novelas llenas de pasión y romance sin ser melancólicas ni excesivas. El punto fuerte de esta novela son, sin embargo, las descripciones. Una vez más, la autora ha logrado crear un mundo original y complejo, con escenarios que recuerdan a los futuristas (como las pruebas que rozan la tecnología, las ilusiones ópticas, pantallas mágicas y las armas virtuales) y a los medievales (con bosques oscuros y castillos gigantescos, orcos y brujas). Sin duda, un claro guiño a los Juegos del Hambre o Warcross de Marie Lu, pero con un toque extra de romance.


Pero eso no es todo: el infierno está repleto de criaturas y monstruos despiadados, con los que hay que luchar para sobrevivir y que son capaces de acabar con la vida de cada alma condenada. Esto denota una increíble imaginación y genialidad, ya que los protagonistas se ven sometidos constantemente a increíbles giros. Al final, el infierno no es más que eso: una lucha continua por sobrevivir. Esto es lo que ha dado forma a Stella a lo largo de los años, uno de mis personajes favoritos de todos los tiempos. Y todo sea dicho, aunque me encanta el bromista y un poco sabelotodo de Drake, con su lengua afilada y su mente llena de ocurrencias sin pretensiones, sarcástico, hilarante, apasionado, cariñoso, magnético y seductor, adoro a Stella por ser libre, fuerte e independiente. Así que, el sacrificio y la lucha de Drake se ven sin embargo reducidos por la garra y el coraje de ella.

También aprecié a los Myzhiae, las siervas de las brujas, especialmente a Kethra y, obviamente, a todos los aliados que, de alguna manera, ayudaron a Drake y a Stella en su aventura (sí, Gurdan, eso va por ti también).

No esperaba absolutamente menos de Elisa S. Amore. Ya había tenido la oportunidad de apreciar su ilimitada imaginación cuando entré en su infierno la primera vez, pero ha seguido sorprendiéndome, superando mis expectativas. Después de ese cliffhanger final solo me queda adentrarme en el siguiente libro Rogue Arena.  Un título que me produce unas vibraciones al estilo Maze Runner… Pues nada, a leer se ha dicho.







viernes, 17 de septiembre de 2021

Reseña #46 - Saga Touched (Hechizada) - Elisa S. Amore


** Puede contener algunos spoilers, así que, por favor, leer con precaución **


La saga Touched (Hechizada), compuesta por cuatro libros más dos precuelas complementarias, tiene de esas portadas que enamoran, que atraen la atención del lector. Así que para que negarlo... sí, una de las primeras cosas que me llamó la atención fue justamente sus portadas. Eso, la sinopsis y el talento natural de su autora, la escritora italiana Elisa S. Amore. El primer libro de la saga, Touched, es uno de los libros románticos más entrañables que he leído y que me ha dejado literalmente sin aliento, aunque tengo que admitir que cuando empecé no pensé que fuera a ser tan increíblemente asombroso. Me imaginé que sería una historia increíble, pero simplemente fue incluso mejor de lo que esperaba. Sólo unos pocos libros me han atrapado así, lo cual, para mí, fue bastante inesperado, la verdad.

Personalmente, me encanta leer y, por lo general, me apasionan los libros sobre historias fantásticas, paranormales y distópicas… ¿a quién no le gusta una buena historia de amor con ángeles de por medio? El primer libro de la saga empieza bastante bien. Gemma es una chica de instituto introvertida y un poco inquieta que vive en una pequeña ciudad con sus padres, dueños de una cafetería en Lake Placid. Es una excelente estudiante sin demasiados amigos, entre los que se encuentra Peter, quien está perdidamente enamorado de ella y que no se atreve a decirle nada por miedo a arruinar su amistad con ella. Gemma lleva una vida modélica, anhelando experimentar el tipo de romance arrollador y apasionado que ha leído en los libros,… hasta que, un fatídico día, todo cambia con la aparición de Evan, un chico misterioso y atormentado al que no debería ver, un ángel de la Muerte que ha sido enviado para matarla. Pero cuando su mirada se encuentra con la de ella se enfrenta a su destino sin imaginar lo que le espera. La historia, reducida a dos puntos de vista, el de Gemma y el de Evan, no sólo es intensa (hablando en serio, algunos momentos me hicieron temblar por su intensidadsino que también os hará reír a carcajadas. Por otro lado, la historia del amor eterno luchando contra el mal no es totalmente nueva. Sin embargo, la autora te embarca en un viaje increíble mientras narra la trama de forma exquisita. Evan pasa de ser alguien indiferente, sin escrúpulos y carente de sentimientos a ser alguien empático que encuentra una razón para seguir adelante y luchar contra todo pronóstico. Y, por supuesto, a medida que avanza la historia, inexplicablemente atraídos el uno por el otro, Evan y Gemma se enamoran. Un romance, fresco e inocente, que estará lleno de obstáculos (la misión que Evan tiene que cumplir pero que es incapaz de llevar a cabo) y de desafíos descomunales para sortear al trágico destino. El amor recíproco que sienten el uno por el otro y la especial conexión que comparten les hace no poder soportar estar separados ni un solo segundo. Para Gemma y Evan no existe nada ni nadie más que ellos. Y aquí es donde tengo que admitir que la trama de este libro se asemeja mucho a la de Crepúsculo de Stephenie Meyer. Que Gemma se pierda en bosque, se enamore de Evan, cuyo único objetivo es acabar con ella, para que luego, incomprensiblemente, Evan la salve de ser atropellada. Que Evan vigile a Gemma a través de Ginebra, una bruja que puede seguir sus pensamientos, como lo hacía Edward con Bella a través de Alice que podía ver su futuro en función de sus decisiones. Que Evan se cuele en la habitación de Gemma para contemplarla dormir e incluso invada sus sueños… Todas estas similitudes son un claro guiño a Crespúsculo. Y no es que no me guste Crepúsculo, pero me hubiera gustado que fuera un poco más original. ¡Lástima!

Por otro lado, los personajes secundarios también han sido sólidamente desarrollados, aunque hubiera deseado que Peter no hubiera sido relegado a un papel tan pequeño al final del libro, ni que Gemma no hubiera sido tan despectiva con Peter, que, se suponía, era su mejor amigo de infancia, ni que se olvidara de él de la manera en que lo hizo, en cuanto aparec Evan en escena. En cambio, me encantó la incorporación de Ginebra, una bruja que, junto a Evan, Simon y Drake, forma parte de los Masala, seres oscuros y sin remordimientos. Me agradó mucho el concepto de Ángeles (Subterráneos) equiparado al de Ángeles de la Muerte y su visión fresca de la mitología angelical, pero sobre todo, me atrajo sobremanera la idea primordial, moral y desgarradora de cómo se puede matar a quien amas, sin mencionar la impresionante portada, claro.

Unfaithful, el segundo libro de la saga, retoma la historia justo después de los acontecimientos del primer libro, Touched. Gemma y Evan están juntos, intentando por todos los medios de ser felices, después de que Evan y su familia trajeran de vuelta a Gemma de la muerte. De hecho, Unfaithful se centra mucho en la relación entre Gemma y Evan, en lo que sienten el uno por el otro y en su deseo de encontrar una manera de poder seguir juntos, en el mundo de Evan. Y es que el tiempo que pasaron en ese mundo prohibido e idílico, repleto de flores, agua, animales,... fue simplemente perfecto, exquisitamente romántico si cabe, con confesión oficial de amor eterno entre ellos, besos apasionados y palabras tan profundamente conmovedoras que os derriten el corazón. Eso sí, aviso, los pasajes sexuales, en este libro, rozan la categoría de libro para adultos, así que estáis advertid@s.

Brokenhearted, el tercer libro de la saga, es un viaje infernal, plagado de pesadillas, premoniciones, oscuros secretos… La muerte nunca fue tan sombría y, aún así, la aventura en el infierno fue aterradora y, a la vez, emocionante.

Durante los primeros cinco o seis capítulos de Brokenhearted, sentí que mi corazón se partía en dos, literalmente como el título del libro. Pude experimentar todo lo que Gemma estaba sintiendo, y es que haber perdido a la persona que amas tiene que ser la peor pesadilla del mundo. Y por si eso fuera poco, Gemma descubre que está embarazada y, lo que es aún peor, ni siquiera tuvo tiempo de decírselo a Evan. El punto positivo es que, sin Evan, Gemma demostró la fortaleza de su carácter y que ningún poder humano o sobrenatural podría cambiar jamás su amor por Evan, ni en esta vida o más allá de la muerte. Por otro lado, en el fondo, supe que Evan tendría que reaparecer… porque sino ¿qué sería de esta historia sin él? Así que, cuando Evan volvió a resurgir, valió la pena.

La segunda parte del libro es, sin duda, excepcional. La autora nos introduce minuciosamente en un maravilloso submundo a través del viaje de Gemma al infierno, conocemos a Sophia y a las brujas y, aunque el libro termina con un final feliz, sabemos que es el preludio de tiempos difíciles. Tengo que admitir que la autora ha conseguido mantener mi interés hasta al final para que acabara enganchada a sus páginas y se convirtiera en uno de esos libros que cuesta soltar.



Expiation, el cuarto libro y último de la saga. ¿Qué podría decir? Honestamente, todavía estoy tratando de procesar todos mis pensamientos sobre este libro. Sin duda, fue el más emotivo de toda la saga, en mi opinión. El lector pasa por todo tipo de emociones: dolor, anhelo, lujuria, devastación, ira, amor, pena… y la lista podría ser larga.

Si bien la trama comienza un poco lenta, los momentos románticos abundan para dar paso a una segunda parte bastante candente que impide que podáis apartar los ojos de sus páginas. Por cierto, la acción y tensión aumentan también por momentos. Tanto así que Gemma se transforma en bruja, y todo, con la fuerza de sus convicciones. No podría ser de otro modo, después de haberse redimido tras su sacrificio en Brokenhearted, además del nacimiento de su hijo Liam, todos los conflictos, ataques y la ayuda incondicional de los aliados, las brujas, durante su embarazo. Sin duda alguna, las escenas de batalla con las brujas y la naturaleza seductora y sensual de éstas con los soldados fueron, simplemente, épicas.

Por otro lado, el pasaje del infierno fue increíble con personajes detestables como la malvada Devina con sus continuos intentos de seducir a Evan y su afán por manipular a Gemma. No hay que olvidar que en Brokenhearted, Devina hizo todo lo posible para separar a Evan de Gemma. Lo dicho, una auténtica villana. No obstante, y esto es, indudablemente, lo más enternecedor, Evan nunca dejó de luchar por Gemma.

En cambio, otros personajes no dejan de ser adorables como Ginebra que estuvo excepcional en Expiation. El desarrollo de su personaje es uno de los mejores de esta saga. No deja indiferente su espíritu, su valentía y su compasión.


En definitiva, un final épico para una maravillosa saga. La construcción de un mundo de fantasía bien desarrollado, la caracterización compleja de unos personajes cautivadores, la lucha desgarradora de un amor prohibido y una excelente prosa se combinan en esta historia para ofrecer al lector otra electrizante lectura, rebosante de intensa emoción, acción, magia, suspenso, humor y mucho, pero que mucho, romanticismo… Y es que sólo el amor verdadero puede sobrevivir a un viaje a través del Cielo y el Infierno.
Altamente recomendado para los amantes del romance paranormal con un fuerte componente romántico.